RFID

Dentro de el marcado de los activos fijos se utilizan las etiquetas y lectores RFID, una tecnología desarrollada en 1920 por el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), los cuales consisten en la identificación por radiofrecuencia, además de tener la capacidad de almacenar y recuperar datos de manera remota. 

¿Cómo se compone un sistema RFID?

El sistema RFID funciona a través de las señales de radiofrecuencia que las etiquetas emiten y que son captadas por un lector RFID el cual recibe la información y la pasa a un formato digital. 

Pero principalmente estos sistemas se componen de los siguientes tres componentes: 

Dentro de las etiquetas podemos encontrar diferentes tipos de memorias: 

¿Cuáles son los tipos de etiquetas RFID? 

Dentro de las etiquetas que se pueden elegir para RFID encontramos diferentes tipos ya que están aquellas que cuentan con alimentación de una batería y también las que dependen del formato que tengan. Por esto podemos encontrar las siguientes: 

Etiquetas según el tipo de alimentación: 

Etiquetas pasivas: No requieren una fuente de alimentación interna ya que son activadas por el lector que brinda una corriente eléctrica y establece comunicación desde una distancia que va de los 10mm a los 6-7 metros. 

Etiquetas activas: Estas etiquetas cuentan con una batería interna lo que les brinda un tiempo de vida útil limitado, sin embargo cuentan con una mayor distancia de lectura por lo que se vuelven ideales para los sectores industriales, transporte y logística. 

Etiquetas semipasivas o semiactivas: Cuentan con una batería que proporciona energía a la señales que se emiten y se reciben y que esto sea de forma independiente, además pueden contar con alcance aún en condiciones extremas. 

Etiquetas según su formato: 

¿Qué ventajas podemos encontrar con las etiquetas RFID?

Estas etiquetas brindan muchos beneficios a las empresas dependiendo del uso que se les quiera dar por lo que a continuación mencionaremos algunos de los principales: 

  1. Brindan una lectura rápida y fácil: Gracias a que estas etiquetas funcionan a través de las señales que emiten no es necesario que tengan una lectura directa, esto permite tener una mejor flexibilidad sobre el lugar donde se coloca la etiqueta. 
  2. Permite modificar o reescribir la información: Por cómo se conforman las etiquetas permiten que la información pueda ser modificada, lo que brinda una mayor facilidad al momento de manejar la información. 
  3. Permite mayores distancias: Gracias a su funcionamiento estas etiquetas permiten una lectura a mayor distancia, sin necesidad de encontrarse tan cerca de la etiqueta. 
  4. Permite almacenar más datos: Por sus cualidades estas etiquetas permiten el almacenamiento de más datos que los códigos de barra o los códigos QR. 
  5. Permiten una lectura masiva: Ya que esta se puede adaptar según los requisitos y la configuración del software. 

¿Sabías que el SAAF permite la creación de estas etiquetas para los activos fijos de la empresa? Además de brindar los lectores que se adaptan a las necesidades de la empresa, conoce más información en nuestra página web y solicita un demo con nuestros asesores para conocer todas las funciones de nuestro software de control de activos fijos.