
Elegir la tecnología RFID para la gestión de activos fijos mejora la trazabilidad y reduce errores. Explora la mejor opción para tus activos.
Contenido.
La transformación digital ha obligado a las empresas a implementar tecnologías que permitan automatizar procesos, mejorar la seguridad y obtener información en tiempo real sin que cueste la operación y producción por la demanda creciente de productos y servicios.
Las tarjetas RFID son muy útiles en entornos logísticos para organizar cargas, en organizaciones de manufactura, salud, educación, corporativos y gobierno, debido a su uso y eficiencia de entregar y actualizar la información en tiempo real.
Las tarjetas RFID principalmente permiten dar accesos, detectar movimientos dentro de las instalaciones y reducir errores humanos. Su uso es acompañado por un lector RFID y un software.
Saaf es un software de administración y control de activo fijo que centraliza la información ,automatiza reportes de depreciación, auditorías y entrega información en tiempo real con el objetivo de mantener la trazabilidad completa.
¿Qué son las tarjetas RFID?
Es tecnología de identificación por radiofrecuencia a través de ondas que pueden ser leídas sin contacto directo, normalmente son etiquetas o tarjetas que almacenan información en un chip y permiten transmitir datos en conjunto con un lector RFID. Su objetivo es agilizar y automatizar procesos de control, identificación y movilidad de objetos.
Existen tres tipos de etiquetas/ tarjetas RFID de acuerdo a su fuente de energía:
- Pasivas: No tienen batería propia y se encienden cuando el lector emite ondas.
- Activas: Cuentan con su propia fuente de energía y transmisor, emite señal constantemente.
- Semi activas:Tienen una batería de menor energía para mantener el chip encendido pero a su vez, utilizan la energía del lector para transmitir datos.
De acuerdo a su frecuencia:
- Ultra Alta Frecuencia (UHF): Utiliza un rango de 860 Mhz a 960 Mhz.
- Alta Frecuencia (HF): Su frecuencia es de 13,56 Mhz, es decir su lectura va de 10 cm a 1m.
- Baja Frecuencia (LF): Su rango de frecuencia es de 125 Khz a 134 Khz con un alcance mínimo de 10 cm.
- Near Field communication: Tiene un espectro de 13.56 MHz es utilizado normalmente para pago y autentificación de productos con un alcance de 0 a 10 cm.
Componentes de las tarjetas.
Una tarjeta RFID está compuesta por:
- Chip electrónico para almacenar información, también conocido como tag.
- Antena para transmitir datos.
- Material plástico de alta resistencia.
- Identificador único (UID).
Dependiendo de la tecnología utilizada, la información puede actualizarse, cifrarse y administrarse desde plataformas especializadas.
Materiales de las tarjetas.
Los materiales que contienen varían de acuerdo a la resistencia, ciclo de vida y tipo de superficie a las cuales son expuestas.
Antena: | Chip: | Soporte interno: | Frontal y Adhesivo: | Uso especial: |
Aluminio: Flexible con rendimiento de media calidad. | Silicio. | PET (Polietileno Tereftalato): Es resistente al calor, humedad y productos químicos. | Papel térmico o Estucado | Metales (on Metal) |
Cobre: Mayor conductividad. | silicio. | Papel: Uso estándar en logística y embalaje. | Películas plásticas | Lavandería industrial. |
Silicio. | Policarbonato PC: Para tarjetas rígidas y de acceso. | Resina epoxy (etiquetas muy robustas) | ||
Silicio. | Adhesivos acrílicos |
Normalmente están compuestas por un polímero delgado, antes de escoger una tarjeta es importante considerar el uso ,el tipo de material necesario para soportar el uso e intemperie y el presupuesto a implemetar.
¿Cómo funcionan las tarjetas RFID?
El funcionamiento es sencillo:
- La tarjeta se aproxima a un lector RFID.
- El lector genera una señal de radiofrecuencia.
- La tarjeta responde enviando su identificación única.
- El sistema valida la información.
- Se ejecuta la acción correspondiente:
- Permitir acceso.
- Registrar entrada o salida.
- Asociar movimientos de activos.
- Actualizar información en tiempo real.
Todo el proceso ocurre en milisegundos y sin necesidad de contacto físico.
Beneficios clave.
- Trazabilidad y automatización de procesos.
- Eliminación de procesos lentos y manuales.
- Ahorro de tiempo en procesos repetitivos.
- Reducción de errores humanos o manuales.
- Aumento de eficiencia en operación y producción.
- Auditorías rápidas y más exitosas.
- Ciclo de vida robusto ya que de acuerdo al material pueden resistir diversas condiciones ambientales.
- Lectura masiva de activos simultáneamente mediante el lector.
- Gestión de inventarios en tiempo real.
- Sostenibilidad ya que se usan mediante la codificación de datos digitales.
- Seguimiento en tiempo real de acuerdo al alcance de lectura, esto te permitirá conocer la ubicación de tus activos o artículos.
Tarjetas RFID para control de activos fijos.
Además del control de acceso, las tarjetas RFID pueden integrarse a los procesos de administración de tus activos.
Asignación de activos a colaboradores
Las organizaciones pueden relacionar una tarjeta RFID con:
Computadoras.
Herramientas.
Equipos médicos.
Vehículos.
Dispositivos tecnológicos.
Esto permite saber quién tiene asignado cada activo en todo momento, también depende de la industria o mercado.
SAAF (Software de Administración y Control de Activo Fijo) permite integrar tecnologías RFID para automatizar el control patrimonial de una organización.
Su objetivo principal es centralizar la información de activos.
Mantener una base de datos única con:
Ubicación.
Responsable.
Estado.
Historial de movimientos.
Entre sus procesos esta:
Automatizar inventarios: Los lectores RFID capturan información en segundos y SAAF actualiza automáticamente los registros.
Mantener trazabilidad completa: Cada movimiento queda documentado como altas, bajas, transferencias, asignaciones y cambios de ubicación.
Fortalece tu auditoría gracias a los reportes históricos.
Por ejemplo; si una empresa con 5,000 activos distribuidos en varias sucursales puede realizar inventarios masivos mediante lectores RFID. SAAF recibe la información automáticamente, actualiza la ubicación, responsable e historial del activo, permitiendo auditorías rápidas y trazabilidad completa sin depender de registros manuales.
SAAF integra la administración, control y gestión de activos con tecnología para centralizar módulos y la información necesaria para asegurar y mantener tu patrimonio empresarial.
Sí. Una misma tarjeta puede identificar colaboradores y registrar la asignación o movimiento de activos dentro de la empresa.
Depende de la frecuencia utilizada. Puede variar desde algunos centímetros hasta varios metros en soluciones UHF.
Sí. Muchos modelos incorporan mecanismos de autenticación y cifrado para proteger la información.
Sí. SAAF puede trabajar junto con tecnologías RFID para automatizar inventarios, control de activos y trazabilidad patrimonial.

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