
Obtén control y trazabilidad total desde un sistema RFID / SAAF administración y control en tiempo real.
Un sistema RFID permite identificar, localizar y monitorear objetos en tiempo real mediante ondas de radiofrecuencia, eliminando gran parte de los procesos manuales que suelen generar errores en inventarios y auditorías.
La productividad en tu empresa mejora cuando se utiliza el tiempo de forma inteligente, consiste en reducir tiempos en tareas repetitivas, esto se logra integrando la tecnología RFID con un software especializado, SAAF.
Contenido.
Tecnología RFID.
RFID o identificación por radiofrecuencia tiene como propósito transmitir la identidad de un objeto por medio de ondas de radio, se agrupa dentro de las denominadas Auto ID (automatic identification).
La productividad de una organización mejora cuando reduce tiempos en tareas repetitivas y minimiza errores operativos. Esto se logra integrando un sistema RFID con un software especializado de administración y control de activos fijos como SAAF.
A diferencia de los códigos de barras tradicionales pueden ser leídas a distancia e identificar activos simultáneamente.
¿Cómo funciona un sistema RFID?
Un sistema con tecnología RFID está compuesto de tres elementos principales:
1.Etiqueta RFID o transpondedor: Está compuesta por una antena, transductor de radio y un material encapsulado o chip.
Cada etiqueta contiene información única como:
- Número de serie.
- Código de identificación.
- Información del activo.
- Ubicación asignada.
- Datos de mantenimiento.
2. Lector RFID o transceptor: Compuesto por una antena, transceptor y un decodificador, el lector envía periódicamente señales que capta la señal de una etiqueta que extrae la información y la pasa al subsistema de procesamiento de datos.
Los lectores pueden ser:
Fijos.
Portátiles.
Integrados con accesos o almacenes.
3. Subsistema de procesamiento de datos: Es el que proporciona los medios para procesar y almacenar los datos.
4. Software de gestión: Una vez que el lector obtiene la información, los datos se envían a un sistema para registrar y organizar la información. Aquí es donde soluciones como SAAF permiten centralizar la información de los activos y generar trazabilidad completa.
A diferencia de los códigos de barras las etiquetas RFID pueden ser leídas a distancia, identificar múltiples activos, almacenar mayor cantidad de información, resistir condiciones ambientales y facilitar inventarios automatizados.
Control de inventarios RFID:
Los inventarios tradicionales pueden tomar días a semanas de trabajo, tan solo el comparar el inventario físico con el que aparece en los libros contables requiere concentración y supervisión manual.
Además de contar físicamente los activos, es necesario validar que coincidan con los registros administrativos y contables.
Con el uso de RFID es posible realizar auditorías en minutos gracias a la lectura masiva de etiquetas, control de entradas y salidas de activos, así como la geolocalización.
Beneficios:
Precisión inmediata: Reduce errores derivados de capturas manuales.
Lectura masiva: Permite identificar cientos o miles de activos en segundos.
Localización rápida: Facilita encontrar activos dentro de instalaciones, almacenes o sucursales.
Control de movimientos: Registra automáticamente entradas, salidas y cambios de ubicación.
Optimización del mantenimiento: Permite monitorear la vida útil y el ciclo de vida de cada activo.
Mayor seguridad patrimonial: Reduce pérdidas, extravíos y errores de inventario.
Proceso de lectura RFID.
Un control con RFID es una decisión inteligente, sin embargo primero debe prepararse el terreno que consta de una serie de pasos antes de pasar a la detección en inventario físico:
- Enrolamiento de cada activo: Consiste en vincular cada tag RFID a un activo específico.
- Captura de datos en una base: Posteriormente de vincular cada activo ahora se debe guardar y ordenar la información del mismo en una base de datos.
Ahora es cuando comienza el rastreo en tiempo real:
- El lector RFID emite una señal de radio.
- La etiqueta RFID recibe la señal.
- La etiqueta responde enviando su información.
- El lector captura los datos.
- El software registra automáticamente la información.
Todo este proceso ocurre en segundos y sin intervención manual.
Etiquetas RFID para inventarios.
Las etiquetas RFID son la clave del funcionamiento y el identificador único de cada activo, seleccionar la etiqueta más adecuada es crucial y depende de si tienen batería propia o solo se activa al encender el lector que emite las ondas de radio.
Etiquetas pasivas; No tienen fuente de alimentación propia y tienen un alcance máximo de 15 metros ya que como se mencionó antes el lector activa el chip de la etiqueta al encenderse.
Etiquetas activas: Poseen batería propia y transmiten una señal con un rango de lectura superior a 100 metros. Estas son recomendadas en bodegas que requieran lectura masiva.
Etiquetas semi -activas: Se activan con la señal de radio frecuencia del lector y también cuentan con batería propia, tienen una vida útil menor y costo más elevado por el rango masivo de lectura a distancias superiores.
Rígidas/ especiales: Son diseñadas para metales, líquidos, intemperie o activos fijos industriales.
Ventajas:
- Lectura sin contacto físico.
- Inventarios más rápidos.
- Reducción de errores humanos.
- Trazabilidad completa.
- Mayor seguridad patrimonial.
- Automatización de procesos.
- Información en tiempo real.
- Integración con software de gestión.
Desventajas:
- Inversión superior que el código de barras o QR.
- Requiere infraestructura de lectores.
- Necesita planeación para una implementación exitosa.
- Algunas superficies pueden requerir etiquetas especializadas.
La mejor opción dependerá de los objetivos de cada empresa.
SAAF en la gestión y control con RFID.
El software de administración y control de activos fijos SAAF – Software Activo Fijo permite centralizar toda la información relacionada con los activos de una empresa y complementarse con tecnologías de identificación como RFID y códigos QR.
Beneficios de implementar el control de inventarios con SAAF:
- Es un software multiempresa.
- Registra activos fijos y centraliza la información.
- Consulta información en tiempo real.
- Controla ubicaciones y responsables.
- Historial completo por activo.
- Depreciación automática.
- Reportes para auditoría con datos exactos.
- Trazabilidad patrimonial.
Ahora si lo aplicamos en un caso práctico una empresa con 5,000 activos distribuidos en diferentes sucursales puede etiquetar cada activo con RFID y conectar la información al sistema SAAF.
Ya que el sistema funciona de la siguiente forma:
- El sistema actualiza automáticamente su ubicación.
- Se registra el cambio de responsable.
- Se mantiene un historial de movimientos.
- Se reducen pérdidas por extravío o falta de control.
Esto permite realizar inventarios mucho más rápidos y mantener una trazabilidad completa de los activos empresariales.
Al combinar RFID con una plataforma especializada como Saaf, las organizaciones pueden obtener mayor visibilidad, seguridad y eficiencia operativa en la administración de su patrimonio.